La basura es un problema con un impacto social y ambiental muy negativo para la tierra. Una forma de atacar esta problemática es utilizar plásticos biodegradables como una solución ecológica para evitar los desechos plásticos que tardan mucho en descomponerse.

Los plásticos biodegradables son plásticos que pueden descomponerse con microorganismos que se encuentran en el agua, dióxido de carbono (CO2) y algo de biomaterial. Es importante observar que los plásticos biodegradables no están necesariamente hechos de material biológico. Varios plásticos biodegradables están hechos de aceite de la misma manera que los plásticos convencionales.

Los plásticos se valoran por su capacidad para fabricar productos fuertes y duraderos, Por lo tanto, la biodegradabilidad debe considerarse como una funcionalidad adicional cuando la aplicación exige una forma económica de eliminar el artículo una vez que ha cumplido su tarea.

Otra cosa buena de los bioplásticos es que generalmente son compostables: se descomponen en materiales naturales que se mezclan inofensivamente con la tierra. Algunos bioplásticos pueden descomponerse en cuestión de semanas. Las moléculas de almidón de maíz que contienen lentamente absorben agua y se hinchan, lo que hace que se rompan en pequeños fragmentos que las bacterias pueden digerir más fácilmente.

Los plásticos biodegradables son materiales interesantes y útiles, además de la mejor manera de ayudar a salvar el planeta ahorrando energía y mejorando las formas de reciclar y recuperar parte de los plásticos que consumimos.